Las personas de mediana edad que sufren ansiedad y depresión son, con mayor frecuencia, mujeres mayores de 50 años que también tienen problemas de salud mental.
Las personas mayores, ricas y sanas gozan de buena salud a pesar de la obesidad, pero a menudo sufren de hipertensión y consumen más alcohol.
Los adultos con enfermedades físicas pero buena salud mental sufren enfermedades crónicas (por ejemplo, osteoartritis) pero se sienten bien mentalmente.
Las personas con mala salud en general a menudo enfrentan dificultades económicas y padecen múltiples enfermedades crónicas.
Esta clasificación enfatiza la necesidad de estrategias personalizadas de control de peso.