Consolidación de deuda
Fue entonces cuando entendí que aquel año no había sido solo un camino para pagar un préstamo, sino una prueba de lealtad para ver quién valoraba de verdad la sangre y la familia.
Al día siguiente, la noticia del testamento corrió por toda la familia. Algunos decían que mi papá había sido sabio, otros lo acusaban de ser injusto. Pero yo seguí cuidándolo como siempre, porque sabía que la herencia más valiosa que había recibido… no era la casa ni el terreno, sino la confianza total que él me había entregado.