Trastornos de erección (en los hombres)
A largo plazo, un exceso de azúcar puede dañar los vasos sanguíneos y los nervios responsables de la erección. Es un signo que no debe subestimarse.
Infecciones frecuentes
Heridas que cicatrizan lentamente
¿Tus heridas tardan demasiado en sanar? Puede deberse a una mala circulación sanguínea, típica de las personas con hiperglucemia.
Trastornos digestivos
Fatiga crónica
A pesar del descanso, te sientes siempre agotado. Tu cuerpo tiene dificultades para utilizar la energía de los alimentos, lo que provoca un cansancio importante.
Sed excesiva
Si tienes sed todo el tiempo, puede que tus riñones estén trabajando más para filtrar el azúcar. Esta pérdida de líquidos provoca una necesidad constante de beber, sin sensación de saciedad.
Una glucemia elevada puede deshidratar la piel, generando irritación y picor.
Hormigueo o entumecimiento
¿Sientes hormigueo en las extremidades? Puede tratarse de neuropatía diabética, causada por daños en los nervios por una glucemia prolongadamente elevada.
Cambios en la piel
Zonas oscuras, gruesas o rugosas que aparecen, especialmente en el cuello o las manos, pueden ser consecuencia de un exceso crónico de azúcar.
Trastornos nerviosos
En caso de hiperglucemia prolongada, los nervios pueden verse afectados. Se manifiesta mediante dolores, sensibilidad aumentada o respuestas anormales al tacto.