Los oftalmólogos pueden realizar varios exámenes para determinar la causa de las miodesopsias y asegurarse de que no exista daño ocular grave:
-
Examen con pupila dilatada, para observar directamente el fondo del ojo y la retina.
-
Ecografía ocular en casos donde no es posible ver claramente el interior del ojo (por ejemplo, si hay sangre).
-
Tomografía de coherencia óptica (OCT) para obtener imágenes detalladas de las capas internas del ojo.
Estos métodos ayudan a confirmar si las miodesopsias son parte del envejecimiento normal o si requieren tratamiento.
¿Hay tratamiento para las miodesopsias?
En la mayoría de los casos, no se requiere tratamiento. El cerebro humano es muy adaptable y, con el tiempo, aprende a ignorar o “bloquear” las miodesopsias, haciendo que se noten menos o desaparezcan por completo de nuestra percepción.
Sin embargo, en casos donde las miodesopsias son persistentes, muy numerosas o interfieren con la visión, existen dos opciones:
-
Vitrectomía: cirugía que consiste en remover el humor vítreo del ojo y reemplazarlo por una solución salina. Es eficaz pero conlleva riesgos como cataratas o desprendimiento de retina.
-
Terapia láser (vitreólisis): se utiliza un láser para fragmentar las miodesopsias, haciéndolas menos perceptibles. No es tan invasiva como la cirugía, pero no siempre es efectiva ni está disponible en todos los países.
Prevención y cuidado ocular general
No se puede prevenir el envejecimiento del humor vítreo, pero mantener una buena salud ocular puede ayudar:
-
Realiza controles oftalmológicos regulares, especialmente después de los 40 años.
-
Protege tus ojos del sol, traumatismos y sustancias irritantes.
-
Mantén una dieta rica en antioxidantes (vitaminas A, C, E, luteína).
-
Evita fumar y controla enfermedades crónicas como la diabetes o la hipertensión.