Algunas especies de Kalanchoe son aplicadas en zonas afectadas del cuerpo o también ingeridas para combatir lesiones y enfermedades celulares, especialmente heridas profundas de difícil cicatrización. Se cree que sus hojas son capaces detener la propagación, proliferación y auto renovación de las células, gracias a su especial compuesto orgánico. El Kalanchoe cuenta con diferentes compuestos químicos como flavonoides, ácidos grasos, y triterpenoides como los bufadienólidos. Dichos componentes tienen actividad citotóxica ante diferentes líneas celulares. En muchos estudios se ha demostrado que los compuestos bufadienólidos que se encuentran en algunas plantas kalanchoe tienen actividad antitumoral. Existen tres tipos de plantas que tiene actividad tumoral como es: el Kalanchoe pinnata (Bryophyllum pinnatum), el Kalanchoe gastonis-bonnieri (Bryophyllum gastonis-bonnieri) y la Kalanchoe daigremontiana (Bryophyllum daigremontianum), llamada también Aranto o Espinazo del Diablo.