Las cremas de venta libre con docosanol o lidocaína ayudan a aliviar las molestias, mientras que remedios naturales como el aloe vera, la melisa y el aceite de árbol de té pueden reducir la inflamación. Mantener la zona afectada hidratada con vaselina o bálsamo labial previene las grietas y las infecciones secundarias.
Prevenir los brotes implica evitar los desencadenantes: controlar el estrés con técnicas de relajación, proteger la piel de la exposición solar con bálsamo labial con FPS y apoyar la salud inmunitaria mediante una dieta equilibrada, hidratación y un sueño adecuado. Estas medidas pueden reducir la frecuencia de los brotes.
El herpes labial es altamente contagioso y se propaga por contacto directo con las llagas o al compartir objetos como bálsamo labial o cubiertos. Una buena higiene de manos y evitar besar o compartir bebidas durante los brotes activos son esenciales para reducir la transmisión.
Aunque no existe cura para el VHS-1, comprender el manejo de los síntomas, la prevención y la transmisión ayuda a las personas a convivir mejor con el virus. Se recomienda consejo médico para casos frecuentes o graves, y la investigación en curso está explorando vacunas y nuevos tratamientos para mejorar la atención.