
La autoestima está estrechamente ligada a la imagen corporal: cómo nos vemos, cómo creemos que otros nos ven, y cómo nos valoramos. Cuando una mujer siente que su cuerpo “no cumple” con estándares, puede desarrollar inseguridades, comparaciones constantes y una autoestima frágil.
Pero es importante recalcar:
- El tamaño del busto no define la feminidad ni el valor personal.
- La autoestima saludable abarca cualidades internas: carácter, integridad, compasión, talentos.
- El reconocimiento de la propia belleza debe ir más allá de lo visible: lo que irradias desde tu ser interior tiene gran peso.
Como señala el artículo original: cuando una mujer no se siente “adecuada” frente a estereotipos, puede experimentar inseguridad social y emocional. TU SALUD