Fiebre
Fatiga extrema
Dolor de cabeza
Dolores musculares
Erupciones en la piel
Falta de apetito
Náuseas, vómitos o diarrea
Hinchazón en un ojo (signo de Romaña)
Fase crónica (puede aparecer años después):
Problemas cardíacos graves
Ritmos cardíacos irregulares
Agrandamiento del corazón
Problemas digestivos severos