Estas sustancias son cancerígenas y persisten incluso tras una cocción prolongada. Una manzana infectada puede contagiar a varias más en la cesta.
Qué hacer: Ante el menor indicio de moho, deseche la fruta entera. Más vale prevenir que curar.
¿Cómo podemos reducir el riesgo a diario?
No se trata de prohibir todos los alimentos dudosos, sino de tomar decisiones informadas. La prevención se basa principalmente en el equilibrio, la variedad y unos pocos hábitos saludables.

Limita el consumo de carnes procesadas y elige comida casera.
Opta por carnes artesanales sin nitritos o productos etiquetados como “sin sal de nitrito añadida”.