Paso a paso para preparar el gratinado de espinacas
Ahora que tienes todo listo, sigamos la preparación con calma. Verás que es muy sencilla y que el resultado es un gratinado que se convertirá en uno de tus favoritos. ¡Manos a la obra!
- Cocinar las espinacas: lava bien las espinacas y cuécelas en agua con sal por unos minutos. Si usas congeladas, descongélalas y escúrrelas muy bien. Retira el exceso de líquido para que no aguaden la salsa.
- Preparar la base de la salsa: en una cacerola derrite la mantequilla a fuego medio. Añade la harina y mezcla rápidamente con una cuchara de madera o varillas hasta formar una pasta ligera (roux).
- Incorporar la leche: añade la leche poco a poco, sin dejar de batir, para evitar grumos. Cocina hasta obtener una bechamel suave y cremosa.
- Unir con las espinacas: incorpora las espinacas a la salsa bechamel. Mezcla bien y sazona con sal, pimienta y nuez moscada al gusto.
- Preparar el refractario: engrasa un molde o refractario con un poco de mantequilla y vierte la mezcla de espinacas.
- Añadir el queso: cubre la superficie con abundante queso rallado (elige tu favorito o mezcla varios tipos).
- Hornear: lleva al horno precalentado a 200 °C y hornea hasta que el queso esté dorado y burbujeante, unos 15-20 minutos.
- Servir: deja reposar un par de minutos y disfruta caliente, acompañado de pan crujiente o como guarnición de tu plato principal.