La receta se basa en una fórmula mínima, pero muy funcional. Para preparar unas 16 galletas, solo necesitas:
- 80 a 90 g de amaranto inflado
- 150 g de plátano
El punto del plátano es clave. Cuanto más maduro esté, más dulzor aportará y más fácil será integrar la mezcla sin añadir otros ingredientes.
Si no encuentras amaranto inflado, también puedes prepararlo a partir de amaranto crudo y obtener una textura parecida. Ese detalle amplía mucho las posibilidades de la receta y la hace más accesible.
Cómo lograr unas galletas de amaranto y plátano perfectas
El primer paso es machacar bien el plátano hasta formar un puré uniforme. No hace falta que quede completamente líquido, pero sí que no tenga grumos grandes para que se mezcle mejor con el amaranto.
Después, incorpora el amaranto inflado poco a poco. La idea es que cada grano quede bien cubierto por el plátano, formando una masa húmeda, compacta y fácil de dar forma.
Una vez integrada la mezcla, solo queda colocar pequeñas porciones sobre una bandeja con papel de hornear y darles forma de galleta. Conviene dejarlas de un tamaño similar para que se cocinen de manera pareja.
El horneado debe buscar dos cosas: que se asienten bien y que mantengan cierta firmeza al enfriar. Como ocurre con muchas recetas saludables, la textura final mejora después de unos minutos fuera del horno.