Preparación Paso a Paso :
Preparar la carne
Corta la carne en cubos medianos y sécala bien con papel de cocina. Salpimienta al gusto y reserva.
Tip del chef: Dorar la carne antes de estofar es clave para obtener un estofado lleno de sabor. La reacción de Maillard crea una capa caramelizada que intensifica el gusto del guiso.
Sellar la carne
En una olla grande o cazuela, calienta el aceite de oliva . Añade la carne y dóralas por todos los lados hasta que tengan un color dorado intenso. Esto no solo mejora el sabor, sino que ayuda a que la carne conserve sus jugos durante la cocción lenta. Retira la carne y reserva en un plato.
Hacer el sofrito
En la misma olla, añade la cebolla, el ajo, la zanahoria y el pimiento finamente picados. Cocina unos 10 minutos hasta que estén tiernos y fragantes .
Agrega el pimentón dulce y remueve rápidamente. Este paso libera los aceites naturales del pimentón y potencia el aroma del estofado.
Desglasar y cocer
Vierte el vino y raspa el fondo de la olla con una cuchara de madera para recuperar los jugos caramelizados . Deja que el alcohol se evapore unos minutos, luego reincorpora la carne y añade las hojas de laurel y el caldo.
Cubre la olla y cocina a fuego muy bajo durante 1 hora y 15 minutos, removiendo de vez en cuando. Este tiempo permite que los sabores se mezclen y la carne se vuelva tierna y jugosa.
Agregar las patatas
Pela y chasca las patatas, rompiéndolas ligeramente con el cuchillo para liberar su almidón. Esto espesará naturalmente la salsa y hará que el estofado tenga una textura aterciopelada .
Añade las patatas al guiso, ajusta la sal y cocina 30-40 minutos más, hasta que estén tiernas y la salsa brillante .
Reposar y servir
Apaga el fuego y deja reposar 10 minutos antes de servir. Este paso permite que los sabores se integren aún más.
Tip adicional: El estofado mejora al día siguiente, cuando los ingredientes han tenido tiempo de “casarse” y los sabores se intensifican.
Anécdotas y Consejos
Mi abuela siempre decía:
“El secreto del estofado perfecto es la paciencia.”
Yo, joven e impaciente, intenté acelerar el proceso con la olla exprés . El resultado: patatas deshechas y carne más dura que una piedra
. Desde entonces aprendí que el tiempo es el mejor condimento
.
Cada burbuja del caldo nos recuerda que la cocina lenta no es solo una técnica, sino una forma de cuidar y querer a quienes comerán tu plato.
Variaciones Regionales y Modernas
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