Es una escena que muchos temen: abrir un armario, encender la luz del baño… ¡y sorpresa! Un pequeño intruso con decenas de patas se escabulle. Este invitado inesperado, el milpiés, suele provocar asco o pánico. Pero ¿y si, más allá de esta reacción instintiva, su presencia te transmitiera un mensaje mucho más profundo? ¿Y si este discreto visitante tuviera, a su manera, algo que decirte?
Un símbolo sorprendente de transformación y renovación.
