¡ESTO ES LO QUE NECESITA SABER!

El diagnóstico suele realizarlo un dermatólogo a través de una evaluación clínica, observando y palpando las lesiones. En casos de duda, puede realizarse una biopsia, donde se toma una pequeña muestra de la piel para analizarla bajo el microscopio y descartar que se haya convertido en cáncer.

Opciones de tratamiento

El tratamiento de la queratosis dependerá del tipo, la extensión y el número de lesiones. Algunas de las opciones más comunes incluyen:

  1. Crioterapia: consiste en congelar la lesión con nitrógeno líquido. Es un tratamiento rápido y eficaz para lesiones individuales.

  2. Cremas o ungüentos tópicos: se utilizan medicamentos como el imiquimod, 5-fluorouracilo o diclofenaco, que ayudan a eliminar las células anormales. Son útiles cuando hay múltiples lesiones.

  3. Terapia fotodinámica: combina un medicamento fotosensible con una fuente de luz especial para destruir las células dañadas.

  4. Láser o curetaje: se utilizan para raspar o quemar las lesiones, especialmente en casos más avanzados.

  5. Observación médica: en algunos casos, especialmente si las lesiones son muy leves, el médico puede optar por un seguimiento regular en lugar de un tratamiento inmediato.

Prevención

La mejor forma de prevenir la queratosis actínica y otros tipos de daño solar es proteger la piel del sol. Algunas recomendaciones clave son:

  • Usar protector solar con un SPF mínimo de 30 todos los días, incluso en días nublados.

  • Reaplicar el protector cada 2 horas si estás al aire libre.

  • Utilizar ropa protectora, sombreros de ala ancha y gafas de sol.

  • Evitar la exposición al sol entre las 10 a. m. y las 4 p. m., cuando los rayos son más intensos.

  • Realizar autoexploraciones de la piel mensualmente y visitar al dermatólogo al menos una vez al año para revisiones.

Conclusión

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