Sin embargo, apenas 48 horas después de comenzar a usar el nuevo inhalador, el paciente desarrolló síntomas alarmantes:
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Manchas rojas brillantes y dolorosas en la cara y el cuello.
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Una fiebre leve
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Sin nuevos cosméticos, cambios en la dieta ni infecciones.
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Exposición solar reciente, pero con la protección adecuada
Su repentina reacción cutánea y fiebre motivaron una derivación urgente a un dermatólogo.
El proceso de diagnóstico: Descubriendo el síndrome del dulce
Uno de los mayores desafíos en dermatología es distinguir entre afecciones que parecen similares. Las erupciones, placas y lesiones eritematosas pueden surgir por docenas de causas, desde alergias leves hasta trastornos autoinmunes graves.
Los diagnósticos iniciales de trabajo incluyeron:
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Dermatitis de contacto
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Lupus eritematoso
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Urticaria (ronchas)
Una investigación más profunda reveló al verdadero culpable:
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Los análisis de sangre descartaron infecciones comunes y marcadores autoinmunes.
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El nuevo inhalador se suspendió inmediatamente.
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Se realizó una biopsia de piel y la patología confirmó el síndrome de Sweet .
Se inició tratamiento con corticosteroides orales, lo que produjo una mejoría drástica en dos días. Las placas desaparecieron, la fiebre remitió y el dolor disminuyó rápidamente.