¿Por qué esto se aplica a las piernas?
Según una investigación publicada en la Biblioteca Nacional de Medicina, la sangre fluye naturalmente más despacio por las venas profundas de las piernas que en muchas otras partes del cuerpo. Esto se debe a que la gravedad dificulta el flujo sanguíneo hacia arriba, ya que las piernas están más alejadas del corazón. Por consiguiente, esta zona es particularmente propensa a la formación de coágulos sanguíneos.
Quién y dónde
Debido a la presencia de señales de coagulación anormales en el cuerpo, las piernas son una de las zonas más propensas a la formación de coágulos sanguíneos. El coágulo interrumpe el flujo sanguíneo normal y provoca rápidamente hinchazón e inflamación en la zona afectada. Algunas personas también pueden experimentar dolor, calor o enrojecimiento, pero para muchos pacientes, el único signo de alerta visible es la hinchazón de las piernas.
Deficiencia de proteínas y edema sistémico
No toda la hinchazón asociada a las enfermedades pancreáticas se debe a coágulos de sangre. En algunos casos, la hinchazón puede presentarse en ambas piernas debido a una afección llamada edema sistémico, que ocurre cuando se altera el equilibrio de líquidos del cuerpo.
La albúmina, una proteína producida por el hígado, desempeña un papel vital en el mantenimiento del equilibrio hídrico de los vasos sanguíneos. Cuando los niveles de albúmina disminuyen demasiado, el líquido comienza a filtrarse de los vasos y se acumula en los tejidos circundantes, provocando hinchazón.
Un tumor pancreático puede alterar este proceso, ya que puede bloquear la liberación de enzimas digestivas importantes. Sin estas enzimas, el cuerpo tiene dificultades para absorber correctamente las proteínas de los alimentos. Con el tiempo, esto puede provocar una afección conocida como hipoalbuminemia, especialmente en las etapas avanzadas de la enfermedad pancreática.