Enfermedad del hígado graso alcohólico (EHGAL): Causada por el consumo excesivo y prolongado de alcohol.
Enfermedad del hígado graso no alcohólico (EHGNA): Asociada con un estilo de vida sedentario, una dieta desequilibrada, obesidad o diabetes.
La EHGNA es motivo de especial preocupación ya que actualmente afecta a 1 de cada 4 adultos en todo el mundo y puede progresar a cirrosis si no se trata.
Señales que deben alertarte

La enfermedad del hígado graso a menudo es asintomática, pero hay ciertos signos que deben llamar tu atención:
Fatiga persistente
Dolor o malestar abdominal (lado derecho, debajo de las costillas)
Hinchazón e indigestión
Ictericia (coloración amarillenta de la piel y los ojos en casos avanzados)
Pérdida de apetito y náuseas
Si experimenta estos síntomas, consulte a un médico para que le realice una prueba de hígado.
Las principales causas de la enfermedad del hígado graso.

Una dieta desequilibrada: exceso de azúcares, grasas saturadas y alimentos ultraprocesados.
Sobrepeso: la obesidad favorece la acumulación de grasa en el hígado.
Diabetes y resistencia a la insulina: los niveles elevados de azúcar en sangre favorecen la inflamación hepática.
Consumo de alcohol: principal factor de la esteatosis alcohólica.
Falta de actividad física: el sedentarismo ralentiza el metabolismo hepático.
Buenas noticias: ¡la enfermedad del hígado graso se puede revertir con buenos hábitos!
¿Cómo proteger y regenerar tu hígado de forma natural?
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