En la mayoría de las personas, la visibilidad de las venas responde a factores normales que no indican ninguna enfermedad. Entre ellos se encuentran:
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Tono de piel
Las personas con piel clara o fina tienden a tener venas mucho más visibles que aquellas con piel más oscura o gruesa. Esto ocurre porque la piel actúa como un filtro, y cuando su grosor es reducido, las venas se observan con mayor facilidad. -
Edad
El paso del tiempo influye notablemente en la apariencia de las venas. Con el envejecimiento, la piel pierde elasticidad y la capa de grasa subcutánea se adelgaza, lo que provoca que las venas se noten más en la superficie. -
Constitución corporal
Las personas delgadas suelen tener menos grasa debajo de la piel. En consecuencia, las venas sobresalen con mayor claridad, especialmente en manos y brazos. -
Actividad física y musculatura
Los atletas o individuos que realizan ejercicio intenso y frecuente suelen tener venas más prominentes debido al aumento del flujo sanguíneo y a la dilatación de los vasos sanguíneos durante la actividad muscular. Estas venas suelen reducir su visibilidad después de un periodo de descanso. -
Embarazo
Durante la gestación, el sistema circulatorio de la mujer trabaja más intensamente para abastecer tanto a la madre como al feto. Como resultado, el volumen sanguíneo aumenta y las venas pueden hacerse más visibles en diferentes partes del cuerpo, incluidas las manos.
En todos estos casos, la visibilidad de las venas se considera normal y fisiológica, es decir, no representa un problema de salud.
Causas patológicas de las venas azules en las manos
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