6. Apoyo a la síntesis natural de colágeno
El colágeno es esencial para la estructura de las articulaciones. Estudios muestran que aminoácidos de fuentes como la gelatina pueden estimular su producción interna, ayudando a mantener la resistencia.

5. Acción antioxidante contra el desgaste
Las articulaciones sufren oxidación por estrés diario. Antioxidantes en alimentos tradicionales protegen las células del cartílago. Investigaciones sugieren que esto evita lesiones crónicas.
Pero espera, lo siguiente es clave…
4. Reducción de la inflamación persistente
Esa sensación de calor en las rodillas indica inflamación. Compuestos naturales modulan esta respuesta sin efectos secundarios fuertes. Al disminuirla, el movimiento fluye mejor.
3. Fortalecimiento de la base ósea
Un cartílago sano necesita huesos sólidos. Minerales de fuentes naturales distribuyen mejor el peso, aliviando presión en las rodillas.
2. Mejora en la lubricación natural
El líquido sinovial es el “aceite” de las articulaciones. Ácidos grasos y componentes mucilaginosos mejoran su viscosidad, haciendo el movimiento más suave.

1. Potencial apoyo a la reparación del cartílago
Lo más sorprendente: nutrientes específicos estimulan células que producen cartílago. Aunque tradicionalmente se pensaba que no se regeneraba, estudios recientes indican que una nutrición óptima puede promover mejoras en el confort articular.