El secreto casero que transformó el rostro de mi mamá 
¿Quieres una piel más suave, luminosa y renovada sin gastar en productos caros? Este remedio casero combina ingredientes naturales que hidratan, regeneran y devuelven vida al rostro.
• 2 cucharadas de maicena: aporta suavidad, ayuda a aclarar el tono de la piel y deja una textura aterciopelada.
• 1 cucharada de bicarbonato de sodio: limpia profundamente, elimina células muertas y contribuye a reducir manchas.
• 3 cucharadas de aceite de coco: hidrata intensamente, regenera los tejidos y aporta un brillo natural y saludable.
1. Coloca la maicena en un recipiente limpio.
2. Añade el bicarbonato de sodio y mezcla suavemente.
3. Incorpora el aceite de coco poco a poco.
4. Revuelve hasta obtener una pasta homogénea y cremosa.