Resultados alentadores
Afortunadamente, los tratamientos, cada vez más numerosos y potentes, no dejan de evolucionar: quimioterapias clásicas, terapias dirigidas, inmunoterapia, anticuerpos conjugados, vacunas hechas a medida a partir de las células tumorales del paciente… Todos ellos, ya sea administrados solos o combinados y cada vez más temprano, se enfocan en las células del tumor inicial impidiendo que se multipliquen. Sin embargo, no actúan sobre las temibles células metastásicas, que se vuelven resistentes a los tratamientos.
¿Cómo lo logran? Gracias a su apetito por el hierro. Estas células poseen una capacidad única: integrar este metal en grandes cantidades. Esto les da mayor agresividad y una capacidad aumentada para adaptarse a los tratamientos convencionales. Pero esta fuerza también puede convertirse en debilidad: cuando el metal se acumula demasiado dentro de las células metastásicas, paradójicamente se vuelven más sensibles y terminan muriendo. Este fenómeno se llama “ferroptosis”, y es precisamente esta fragilidad la que los investigadores del Curie planean atacar diseñando un compuesto capaz de activar estos mecanismos mortales.
Por ahora, los primeros resultados, realizados únicamente en laboratorio, in vitro, y aún no en pacientes, son alentadores, pero deberán confirmarse. En cualquier caso, Raphaël Rodriguez, que lleva casi quince años trabajando en estos mecanismos, se muestra confiado y repite en cada entrevista que lo cree “firme como el hierro”. De hecho, su descubrimiento le valió la medalla de plata del CNRS en 2024.