2. Qué necesitás para limpiar correctamente los quemadores
Este truco es barato, fácil y se hace con cosas que seguro tenés en casa. Tomá nota de los materiales:
Pasta dental blanca (no gel)
2 cucharadas de sal
1 cucharada de bicarbonato de sodio
1 cucharada de detergente líquido
Agua caliente
Un recipiente amplio
Cepillo o esponja
3. Paso a paso para dejar los quemadores impecables
Asegurate de que las hornallas estén frías. Retirá todas las piezas con cuidado: tapas, difusores y cabezales.
Aplicá pasta dental sobre las partes metálicas. Con una esponja o un cepillo, frotá bien para que penetre en la grasa pegada. Esto afloja los restos sin dañar el material.
En un bol grande, prepará la solución: agua caliente, sal, bicarbonato y detergente. Mezclá y sumergí todas las piezas.
Dejalas en remojo al menos 2 horas. Esto va a despegar toda la mugre incrustada.
Pasado ese tiempo, frotá las piezas nuevamente si quedó alguna parte con suciedad.
Enjuagá con agua limpia y secá bien cada parte antes de volver a armar.
4. ¿Cómo sabés si funcionó?
Una vez que armás todo de nuevo, prendé la hornalla.
Si la llama sale azul y fuerte, lograste que la combustión sea eficiente.
Eso significa que el gas se está quemando de forma pareja y rendidora.
Si sigue saliendo naranja, dejala prendida unos minutos para que se estabilice.
En caso de que no mejore, puede ser necesario revisar la boquilla o consultar a un gasista.