- Evita compartir toallas, zapatos, tijeras de uñas u otros objetos personales.
- Usa calzado en duchas públicas o gimnasios.
- Mantén la piel limpia y seca en zonas vulnerables.
- Fortalece tu sistema inmunitario con buena alimentación, sueño adecuado y control del estrés.
- No rasques ni cortes la verruga; manipularla facilita que se propague.
7. Conclusión
Las verrugas son manifestaciones visibles de una infección viral común, pero no inofensiva. Si bien los remedios naturales pueden ayudar en casos leves con constancia y cuidado, no sustituirán el diagnóstico profesional cuando el problema es persistente o complejo. La clave está en actuar con paciencia, sentido común y conocimiento: cuidarte, fortalecer tu cuerpo y elegir tratamientos seguros.