El oscurecimiento del cuello —a veces llamado “cuello negro” o acantosis nigricans— es una alteración que muchas personas confunden con suciedad persistente. Pero en la mayoría de los casos es la manifestación de procesos internos que merecen atención. Conocer sus causas, cuándo preocuparse y qué remedios naturales aplicar puede ayudarte a recuperar la apariencia de tu piel con salud.
1. ¿Qué es “cuello negro” y por qué ocurre?

El término “cuello negro” describe una zona del cuello que se vuelve más oscura, con textura más gruesa o aterciopelada. Según el artículo original, ese cambio puede estar vinculado a condiciones metabólicas o hormonales, y no simplemente a falta de higiene.
En muchos casos, el oscurecimiento del cuello corresponde a acantosis nigricans, una condición cutánea caracterizada por hiperpigmentación y engrosamiento de la piel en pliegues: cuello, axilas, ingles. Esta condición puede asociarse a resistencia a la insulina, obesidad, trastornos hormonales o uso de ciertos medicamentos.
Es decir: el “cuello negro” es generalmente un síntoma externo que puede reflejar desequilibrios internos.