El problema real que afecta la audición en México
En México, a partir de los 45 años, muchas personas empiezan a notar que oyen menos. Suben el volumen de la televisión, piden que les repitan las cosas o evitan reuniones porque “todos hablan bajito”.
A veces es solo cerumen acumulado. Otras, el desgaste natural del oído por la edad. También puede ser el ruido constante de la ciudad, los audífonos a todo volumen o años trabajando en lugares ruidosos.
Pero lo más difícil no es solo oír menos. Es el aislamiento que trae: te alejas de las conversaciones, te frustras con la familia, sientes que te quedas fuera sin quererlo.
Por eso, cuando aparece un remedio “rápido y natural” en redes, la tentación es grande. Todos queremos una solución sencilla.
Sin embargo, no todos los problemas de oído son iguales. Y ahí está el detalle que casi nadie menciona en los videos virales.