Uno de los aspectos más frustrantes de estas llamadas automáticas es que, aunque los usuarios intenten bloquear los números desde los que reciben las llamadas, a menudo recibirán nuevas llamadas desde otros números muy similares. Esto se debe a que las personas detrás de las robocalls utilizan múltiples líneas telefónicas para evadir bloqueos y continuar su estrategia. Por lo tanto, los usuarios se encuentran en un ciclo interminable en el que las llamadas no cesan, independientemente de cuántos números bloqueen.
El motivo principal de esta práctica es claro: los estafadores están interesados en verificar qué números de teléfono siguen activos. Al confirmar que un número está en uso, pueden afinar sus tácticas, ya sea para vender productos de manera más agresiva o para ejecutar fraudes. En algunos casos, incluso utilizan los números verificados para intentar realizar phishing, una técnica mediante la cual engañan a las personas para que proporcionen información confidencial, como detalles bancarios o contraseñas, a cambio de ofertas fraudulentas.
La creciente incidencia de robocalls ha generado una preocupación mundial, ya que estas llamadas no solo resultan molestas, sino que también pueden ser el preludio de estafas más serias. Los usuarios de teléfonos móviles y fijos han comenzado a sentir una sensación de desconfianza cada vez que suena el teléfono, especialmente si el número que llama es desconocido o sospechoso. Y aunque algunos teléfonos y aplicaciones permiten bloquear números, la capacidad de los estafadores para cambiar constantemente las líneas que utilizan hace que sea difícil implementar una solución efectiva a largo plazo.
Las llamadas automáticas han evolucionado a lo largo de los años. En un principio, se utilizaban principalmente para ventas telefónicas o campañas políticas, pero con el paso del tiempo, los estafadores han adoptado estas técnicas para engañar a los usuarios. Una vez que logran que las personas respondan a las llamadas y confirman la validez del número, el siguiente paso es intentar obtener información personal bajo falsos pretextos. Esto ha llevado a que las robocalls se conviertan en una amenaza latente no solo para la privacidad de las personas, sino también para su seguridad financiera.