Eso no quiere decir que todo esté en la mente. Quiere decir que la salud es más compleja de lo que parece. El estrés existe. El reflujo existe. Las tensiones musculares existen. Y todas ellas pueden hacer que una persona sienta molestias reales aunque por fuera parezca estar bien. ![]()
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Por eso, si sientes una bola en la garganta y los estudios no muestran algo grave, no te desesperes ni pienses que estás exagerando. Escucha a tu cuerpo. Revisa tus hábitos, tu alimentación, tus niveles de estrés y tu manera de vivir. Porque muchas veces la garganta no es la que está enferma. Solamente es la primera que está gritando lo que llevas demasiado tiempo callando. ![]()
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