Las patas de pollo son excelentes para fortalecer uñas, ligamentos y huesos, sus nutrientes mejoran la función de los cartílagos; gracias a que aportan minerales como calcio, magnesio, fósforo, silicio y azufre, pueden contribuir a combatir problemas como artritis y los dolores de las articulaciones.
Contienen un aminoácido conocido como cisteína, que ayuda a adelgazar la mucosidad en los pulmones, haciéndola menos pegajoso y más fácil de expulsar, por lo que un buen caldito de patas de pollo es perfecto para aliviar las molestias de enfermedades de las vías respiratorias.
Gracias a sus nutrientes, este ingrediente es perfecto para estimular el metabolismo y controlar los niveles de presión arterial, también aumenta la producción de glóbulos rojos y ayuda a fortalecer el sistema inmunológico.
Sea la manera que sea, comer las patas de pollo te deja además otros beneficios tales como:
- Reduce la presión arterial.
- Disminuye el estrés.
- Equilibra las hormonas.
- Mejora el sistema inmunológico.
- Rejuvenece la piel por ser fuente alta de colágeno.
- Acelera la cicatrización.
- Fortalece los huesos y uñas.
- Mantiene saludables las encías.
- Es rico en colágeno.
- Beneficia al estómago.
- Aumentan las plaquetas.
- Combaten la gripe y el catarro.
- Beneficia a quienes están en convalecencia.