Consejos para una ducha saludable : – Usa agua tibia: Evita el agua caliente, ya que puede resecar la piel. – Elige productos suaves: Opta por jabones y limpiadores suaves adecuados para tu tipo de piel. – Hidrata: Aplica crema hidratante después de la ducha para retener la humedad. – No te exfolies en exceso: Sé delicado con tu piel y evita usar exfoliantes o estropajos agresivos.