Promueve una Digestión Saludable: El kéfir está lleno de probióticos, que son microorganismos beneficiosos para el sistema digestivo. Consumir kéfir regularmente puede ayudar a equilibrar la flora intestinal y mejorar la digestión.
Refuerza el Sistema Inmunológico: Los probióticos en el kéfir también fortalecen el sistema inmunológico al aumentar la producción de células inmunitarias y mejorar la resistencia a las infecciones.
Mejora la Salud Mental: Existe una fuerte conexión entre el intestino y el cerebro. Al mantener un intestino saludable con kéfir, puedes mejorar tu salud mental y reducir el riesgo de trastornos como la ansiedad y la depresión.
Fuente de Nutrientes: El kéfir es rico en vitaminas, minerales y proteínas. Es una excelente fuente de calcio, magnesio y vitamina D, esenciales para la salud ósea.
Ayuda en la Pérdida de Peso: Al mejorar la digestión y promover la sensación de saciedad, el kéfir puede ser un aliado en la pérdida de peso cuando se consume como parte de una dieta equilibrada.
¿Pero donde conseguir los granos de kefir?
Amigos o Comunidades Locales: Pregunta a amigos, familiares o miembros de comunidades locales de alimentos fermentados si tienen granos de kéfir para compartir. Muchas personas que hacen kéfir regularmente están felices de compartir sus excedentes.
Comprarlos en Línea: Hay muchas tiendas en línea especializadas en productos fermentados donde puedes comprar granos de kéfir. Asegúrate de comprar granos de kéfir de buena calidad de fuentes confiables.
Hacerlos tú Mismo: Si tienes acceso a granos de kéfir, puedes hacer que se reproduzcan. Coloca los granos de kéfir en un frasco con leche y deja que fermenten. Con el tiempo, los granos se multiplicarán y podrás separar los nuevos granos para usarlos en lotes adicionales de kéfir.
Reactivación de Granos Secos: Algunas tiendas venden granos de kéfir secos que se pueden reactivar. Sigue las instrucciones del fabricante para reactivar los granos secos y comenzar a hacer kéfir.