Existen diferentes especies de esta planta, pero no todas son aptas para el consumo. Las dos variedades más conocidas son Aloe vera barbadensis y Aloe vera chinensis. Aunque a menudo se confunden, la diferencia radica en que la primera es comestible y, al madurar, tiene hojas largas, gruesas y carnosas. La segunda, en cambio, se utiliza principalmente para aplicación tópica en el tratamiento de problemas cutáneos menores; tiene hojas estrechas y manchas blancas.
Kits de ingredientes
Otra forma de conservar el gel o jugo de aloe vera es colocarlo en una cubitera y congelarlo. De esta manera, estará listo cuando lo necesite. Recuerde consumirlo en poco tiempo y hacer una pausa después de varias semanas de uso continuo. Además, consulte a su médico antes de usar cualquier medicamento.