Exprime jugo de limón directamente sobre los orificios del quemador.
Deja actuar al menos 5 minutos.
Usa una aguja o alfiler delgado para destapar cada orificio.
Limpia con papel absorbente y asegúrate de que estén completamente secos antes de encender.
Esto mejora la calidad de la combustión y hace que se use menos gas para el mismo resultado.
4. Cocina en bloque: organiza tus tiempos
Prender la cocina varias veces al día genera picos de consumo innecesarios.
Una gran forma de ahorrar es aprovechar el calor de una sola cocción para preparar varias cosas a la vez.
Por ejemplo:
Mientras haces arroz, pon a hervir huevos.
Si estás usando el horno, mete también unas verduras para otro día.
Cocina legumbres para guardar y congelar.
Resultado: un solo encendido, múltiples comidas resueltas.
5. Tapa SIEMPRE las ollas
Este es un error común: cocinar sin tapa.
Cuando cocinas sin cubrir los alimentos, el calor se disipa, y el gas debe trabajar más para mantener la temperatura.
La tapa actúa como barrera térmica, conservando el calor y cocinando más rápido.
Tiempos de cocción más cortos
Menor uso de gas
Mejores resultados en la comida
¡Todo en uno!
6. Invierte en ollas de fondo grueso