Después de salir del agua, asegúrese de secarse bien los oídos inclinando la cabeza y usando una toalla. Incline la cabeza y tire del lóbulo de la oreja en diferentes direcciones para que el agua salga de forma segura. Si aún siente agua en el oído después de volver a casa, use un secador de pelo a baja velocidad y temperatura para secarlos.
3. Use un gorro de baño o tapones para los oídos.
Para quienes son más propensos a las infecciones de oído, considere usar un gorro de natación para evitar la entrada de agua. Además, usar tapones para los oídos, si son cómodos, puede ser útil. Consulte a su médico para obtener precauciones adicionales adaptadas a su situación.
A medida que se familiarice con las señales de su cuerpo y aprenda a reconocer los signos de una infección de oído, es igualmente importante extender esa atención a otros aspectos de su salud. Sus uñas, por ejemplo, pueden revelar mucho sobre su bienestar general. Esté atento a nuestro próximo artículo, donde desvelaremos los secretos para mantener unas uñas sanas y fuertes con 12 consejos de expertos y compartiremos datos fascinantes que transformarán su forma de cuidarlas.