El doctor Fernando Colchero, autor del estudio en el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Leipzig, declaró a The Daily Mail: «Creemos que el sexo heterogamético es en parte la respuesta.
Hemos descubierto que existen factores estrechamente vinculados a nuestra historia evolutiva que también contribuyen».
“Básicamente, si tienes dos copias de los mismos genes [como XX] es mejor que una”, declaró al medio la autora del estudio, la doctora Johanna Stärk, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva.
Sin embargo, según Colchero, también hubo algunas excepciones, ya que declaró a New Scientist que los datos sugieren de forma similar que la selección de apareamiento puede tener un impacto, ya que las hembras invertirán en rasgos con mayor probabilidad de éxito en la supervivencia a largo plazo, como el tamaño corporal, por ejemplo.
“En teoría, estos son muy costosos de producir y mantener, y también están relacionados con una mayor tendencia de los machos a luchar por monopolizar a las hembras”, explicó Colchero.
También se descubrió que las hembras tendían a centrarse más en la crianza de sus crías, lo que también las hacía vivir más.
Pero si bien las hembras de las aves rapaces eran más grandes, más protectoras del territorio y aún así vivían más, Stärk afirma que esto sigue siendo un misterio, pero no parece que vaya a cambiar pronto.