CHEESECAKE VASCO CREMOSO

Prepara el molde

Precalienta el horno a 220 °C. Arruga una hoja grande de papel para hornear, estírala y úsala para forrar la budinera. Deja que sobresalga por los bordes.

Suaviza el queso crema

Coloca el queso crema en un bowl y bátelo a velocidad baja durante 1–2 minutos, hasta que esté liso y sin grumos.

Agrega azúcar, sal y vainilla

Incorpora el azúcar, la sal y la vainilla. Mezcla durante 30–40 segundos, solamente hasta integrar.

Añade los huevos

Agrega los huevos uno por uno. Mezcla entre 10 y 15 segundos después de cada huevo. Evita batir demasiado para no incorporar exceso de aire.

Incorpora la crema

Vierte la crema para batir y mezcla durante 20–30 segundos, hasta obtener una preparación uniforme.

Agrega la harina

Tamiza la harina sobre la mezcla. Integra suavemente con batidor manual o espátula, procurando que no queden grumos.

Llena el molde

Vierte la mezcla en la budinera forrada. Da 2 o 3 golpecitos suaves contra la mesa para eliminar las burbujas grandes.

Hornea

Hornea a 220 °C durante 30–40 minutos. La superficie debe quedar bien dorada, los bordes firmes y el centro todavía debe temblar suavemente al mover el molde.

Enfría correctamente

Deja reposar el cheesecake durante 1 hora a temperatura ambiente. Después refrigéralo por un mínimo de 4 horas, aunque queda mejor de un día para otro.

Desmolda y sirve

Levántalo con ayuda del papel para hornear. Para cortes limpios, pasa el cuchillo por agua caliente, sécalo y repite entre cada corte.

 

Tips importantes

Usa el queso crema a temperatura ambiente para evitar grumos.

No batas de más después de añadir los huevos.

El centro no debe quedar completamente firme al salir del horno.

Es normal que el cheesecake baje un poco al enfriarse.

Para una superficie más oscura, hornea los últimos 3–5 minutos a 230 °C, vigilándolo constantemente.

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