“Estoy muy gordo, señor… pero sé cocinar”, le dijo el joven colono al gigante ranchero.
Era un amanecer silencioso en las llanuras del Viejo Oeste. El viento soplaba sobre los campos secos y los pájaros parecían temer al sol naciente. En medio de aquella inmensidad, un hombre alto, de mirada dura y corazón cansado, contemplaba su rancho en ruinas. Se llamaba Ethan Cole, «el ranchero gigante», como lo llamaban todos. … Read more