Sellar bien la carne es fundamental para que los jugos se concentren y el resultado sea más jugoso.
El vino tinto de buena calidad marcará la diferencia en el sabor final.
Cocinar a fuego bajo y sin prisas es la clave para que las carrilleras queden tiernas.
Si la salsa queda demasiado líquida, puedes reducirla a fuego medio hasta lograr la textura deseada.
Variantes de la receta
Carrilleras al vino blanco: sustituyendo el vino tinto por uno blanco afrutado, obtendrás un resultado más suave y delicado.
Con setas: añade setas en el sofrito o al final de la cocción para un toque extra de sabor y textura.
Carrilleras picantes: incorpora una guindilla al sofrito para darle un punto diferente y sorprendente.