Cómo preparar esta solución exprés
Tan fácil como una receta rápida:
-
Coloca dos cucharadas de sal en un recipiente profundo.
-
Añade una buena cantidad de vinagre blanco.
-
Completa con agua caliente.
-
Mezcla hasta obtener una solución homogénea.
Luego, humedece un paño o esponja con la mezcla y pásalo por las superficies de la campana.
Lo más sorprendente es cómo la grasa se desprende casi al instante, como si la superficie volviera a “respirar”. Ideal cuando no tienes mucho tiempo.
El filtro: la parte que solemos olvidar (pero que lo cambia todo)
A menudo pensamos que la parte exterior es lo más importante, pero el filtro es quien retiene la mayor cantidad de grasa. Si está demasiado sucio, la campana pierde eficacia y puede volverse más ruidosa.
La buena noticia: la misma solución funciona perfectamente.
Cómo limpiarlo:
-
Retira el filtro con cuidado.
-
Colócalo en el fregadero o en una bandeja grande.
-
Cúbrelo con la solución caliente de sal y vinagre.
-
Déjalo actuar unos 5 minutos.
-
Enjuaga con agua tibia.
El resultado es sorprendente: un filtro visiblemente más limpio y funcional, sin esfuerzo excesivo.