Aquí tienes estrategias prácticas para acompañar tu cuerpo después de una histerectomía:
4.1 Descanso gradual pero activo
Evita esfuerzos fuertes los primeros meses, pero camina suavemente para estimular la circulación y prevenir trombos.
4.2 Alimentación balanceada
Ingiere proteínas suficientes, alimentos ricos en calcio y vitamina D, antioxidantes y fibra. Esto ayuda a la recuperación ósea, intestinal y general.
4.3 Ejercicios pélvicos leves
Con orientación profesional, practica ejercicios de piso pélvico (levantar y soltar suave), que ayudan a fortalecer el suelo pélvico y mejorar la función urinaria.
4.4 Control hormonal supervisado
Si los ovarios fueron removidos o la producción hormonal se ve afectada, consulta con tu ginecólogo sobre terapia hormonal (HTS) o alternativas naturales seguras.
4.5 Apoyo emocional regular
Terapia cognitivo-conductual, meditaciones guiadas, grupos de mujeres que han pasado por histerectomía: este soporte es esencial.
4.6 Cuidado de la zona quirúrgica
Mantén la herida limpia, realiza revisiones médicas periódicas y atiende signos de infección (dolor extremo, secreción, enrojecimiento).
4.7 Cuidado óseo a largo plazo
Realiza ejercicios de impacto moderado (caminar, subir escaleras), evita el sedentarismo, y evalúa suplementos de calcio y vitamina D si son necesarios para proteger tus huesos.