Precauciones importantes
-
La dilución es clave: Nunca usar más de 2–3 clavos por litro. Un exceso puede causar irritación o quemaduras.
-
Temperatura adecuada: El agua debe ser tibia, nunca caliente.
-
Uso externo únicamente: No es un lavado vaginal ni una ducha interna.
-
Escuchar al cuerpo: Suspender si aparece ardor, picazón, enrojecimiento o irritación.
-
No es un tratamiento médico: No cura ni previene infecciones como cándida o vaginosis.
-
Embarazo y posparto: Consultar a un médico o matrona antes de usar.
-
Evitar si hay heridas: No usar en caso de cortes, irritación, cirugías recientes o tratamientos médicos locales.
Cuándo evitar completamente los baños de asiento con clavo
No utilizar si tienes:
-
Síntomas de infección (flujo inusual, picazón intensa, dolor)
-
Sangrado inexplicado
-
Alergia o sensibilidad al clavo o al eugenol
-
Heridas abiertas, úlceras o irritación importante