1. Conserva de tocino al horno :
Corta el tocino en piezas delgadas.Mezcla de sal, ajo en polvo, pimienta, pimentón, coriandro, tomillo y laurel triturado.
Empaniza cada pieza de tocino con las especias.
Introduzca el tocino en frascos limpios sin compactar demasiado.
Coloque las tapas sin cerrar completamente y ponga los frascos en el horno frío.
Caliente el horno a 200ºC hasta que la grasa hierva, luego reduzca a 120ºC por 90 minutos.
Cierra las tapas con guantes mientras los frascos estén calientes y deja enfriar.
Almacena en un lugar oscuro y fresco.
2. Conserva de carne en su jugo :
Corta la carne de res en trozos.
Mezcla con sal y cebolla en rodajas.
Rellene frascos con pimienta en grano, laurel, cebolla y carne.
Agregue una cucharadita de vinagre por frasco.
Limpia los bordes, cierra con tapa nueva.
En una olla, coloque un trapo en el fondo, agregue los frascos y cubra con agua.
Cocina 4 horas desde que hierve el agua, luego deja enfriar gradualmente.
3. Conserva de carne en grasa :
Sazona filetes de cerdo con sal.
Fríelos en manteca hasta que estén 90% cocidos.
Introducir en frascos y cubrir con grasa derretida caliente.
Limpia los bordes, cierra y pasteuriza en olla con agua caliente durante 45 minutos.
Deja enfriar y guarda en un lugar oscuro.
Consejos y sugerencias :
No reduzcas la sal ni el vinagre: son fundamentales para la conservación.
Verifica el sellado: el centro de la tapa debe hundirse al enfriar para garantizar el vacío.
Evite usar frascos reutilizados dañados o tapas deformadas.
La grasa solidificada actúa como sello natural y barrera contra bacterias.
Estas conservas duran más de un año si se almacenan correctamente.
Con estas técnicas, puedes preparar carne lista para consumir en cualquier momento, ideal para emergencias, viajes o simplemente para seguir una vida más autosuficiente al estilo Amish.
¡Qué impresionante es ver cómo las técnicas tradicionales de los Amish siguen siendo tan efectivas hoy en día! Este método no solo es genial para quienes buscan alternativas sin electricidad, sino también para aquellos que desean mantener una vida más autosuficiente y disfrutar de alimentos caseros durante todo el año. Es fascinante cómo logran conservar la carne de manera tan simple pero efectiva, ¡sin necesidad de refrigeración!
Además, este tipo de técnicas nos recuerda la importancia de conectar con las tradiciones que han perdurado por generaciones. ¡Definitivamente una práctica que vale la pena probar!