Para preparar el agua de apio, solo se necesita licuar o hervir tallos frescos de apio en agua y consumir el líquido resultante. Puede tomarse solo o combinarse con otros ingredientes como limón o jengibre para potenciar sus efectos.
En definitiva, el agua de apio es una bebida sencilla pero poderosa, ideal para quienes desean aprovechar los beneficios de este vegetal en su estado más puro. Incorporarla en la rutina diaria puede marcar una diferencia significativa en la salud y el bienestar general