Bultos duros y densos
Inflamados y rojos
Protuberancias dolorosas
Con un poro visible en el centro
Con bordes irregulares
Claramente visibles bajo la piel
Crecen con el tiempo
Dependiendo de la causa, los bultos pueden ir acompañados de otros síntomas.
Por ejemplo, el linfoma (cáncer del sistema linfático) suele causar agrandamiento de los ganglios linfáticos en las axilas, el cuello o la ingle, así como síntomas como fiebre y sudores nocturnos.
Causas más comunes de protuberancias cutáneas
Acrocordones
Crecimientos benignos del color de la piel que suelen aparecer en zonas de fricción (cuello, axilas). Son más frecuentes después de los 40 años y en personas con diabetes u obesidad.
Quistes
Una de las causas más comunes. Suelen aparecer en la cara o la espalda. Son lisos y móviles, de forma ovalada y con bordes bien definidos. A menudo presentan un poro central. Pueden volverse dolorosos y enrojecidos si se inflaman.
Verrugas
Estas son causadas por el virus del papiloma humano (VPH). Existen más de 100 tipos diferentes, que suelen aparecer en las manos, los pies o los genitales. Son contagiosas y se transmiten por contacto.
Dermatofibroma
Crecimientos pequeños, duros y rojizos, que suelen localizarse en las piernas. Son benignos, pero al presionarlos, a menudo se hunden, formando una pequeña depresión. En casos raros, pueden confundirse con un sarcoma del tejido conectivo.
Lipoma
Una masa grasa benigna se desarrolla entre la piel y el músculo. Generalmente es blanda, de unos 5 cm de diámetro, pero puede aumentar de tamaño. A veces causa molestias si comprime los nervios.
Ganglios linfáticos agrandados
Los ganglios linfáticos forman parte del sistema inmunitario y pueden inflamarse en casos de infecciones como amigdalitis, sarampión, infecciones de oído, abscesos dentales, mononucleosis, infecciones cutáneas y VIH.