Relajación de venas y arterias
El magnesio participa en más de 300 procesos corporales.
Uno de los más importantes: relajar los músculos de los vasos sanguíneos para que la sangre circule con menos esfuerzo.
Muchos adultos mayores presentan déficit de magnesio, lo que puede manifestarse como:
- Mala circulación
- Fatiga
- Calambres nocturnos
Cómo usarlo:
Revisa la dosis del producto.
Generalmente: 10 a 20 gotas en un vaso con agua, en la mañana o antes de dormir.
Evita los óxidos de magnesio: se absorben mucho menos.
Mineral #5: Jugo de limón natural
Vitamina C y elasticidad vascular
El limón no solo mejora el sabor del agua:
aporta vitamina C, potasio y antioxidantes que:
- fortalecen las paredes de los vasos sanguíneos,
- reducen la inflamación,
- y mejoran la elasticidad arterial.
Cómo usarlo:
Exprime medio limón por vaso de agua, o prepara una jarra con uno o dos limones.
Si es orgánico, ralla un poco de cáscara para sumar antioxidantes.
Mineral #4: Rodajas de pepino
Sílice y potasio para vasos flexibles
El pepino es rico en:
- Sílice, fundamental en la estructura de venas y arterias,
- electrolitos naturales,
- y agua estructurada que potencia la hidratación.
Al dejarlo reposar en agua, libera compuestos que ayudan a regular la presión arterial y protegen las células que recubren el interior de los vasos.
Cómo usarlo:
Añade rodajas finas de pepino a una jarra de agua y deja reposar 30 minutos.
Para potenciarlo, aplástalas suavemente.