Respiración bucal:
cuando la nariz está congestionada (resfriado, alergias, sinusitis), respiramos por la boca. Esto puede provocar:
Una apertura prolongada de los labios
Una acumulación de saliva
Una secreción durante el sueño
Si es frecuente puede indicar un problema otorrinolaringológico crónico.
Alergias estacionales o crónicas
: Las alergias nasales obstruyen las vías respiratorias superiores, lo que favorece la respiración bucal.
Esté atento a síntomas como estornudos, congestión nasal o picazón.
Enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE):
El reflujo ácido puede estimular la producción excesiva de saliva (un reflejo protector).
Síntomas asociados:
Acidez
Tos nocturna
Mal sabor de boca
Se recomienda consejo médico si los síntomas persisten.