A medida que envejecemos—especialmente después de los 60 años—es normal querer mantenerse activo. Sin embargo, algunos ejercicios populares pueden poner demasiada presión sobre el sistema cardiovascular.
Un especialista en salud del corazón señala cinco actividades que deberían reconsiderarse a cierta edad.
1. Entrenamientos HIIT muy intensos
Los entrenamientos de alta intensidad (HIIT) implican esfuerzos máximos en intervalos cortos.
Estos ejercicios provocan picos muy elevados en la frecuencia cardíaca, lo que puede sobrecargar un corazón que ya está debilitado por la edad o por problemas cardíacos silenciosos.
2. Sprints o carreras rápidas
Los aumentos bruscos de velocidad al correr pueden elevar la presión arterial de forma repentina.
Esto puede representar un riesgo para la salud de los vasos sanguíneos, especialmente en personas mayores o con problemas cardiovasculares.
3. Saltos repetitivos o ejercicios pliométricos intensos
Los ejercicios que implican impactos constantes, como:
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saltos continuos
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saltar la cuerda
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ejercicios pliométricos
pueden aumentar el esfuerzo cardíaco y además provocar desgaste en las articulaciones, que suelen ser más frágiles con la edad.