Imagina una escena sencilla pero intrigante: cuatro niños sentados en las ramas de un árbol. Algunos sostienen una sierra y parecen decididos a cambiar su entorno.
Pero uno de ellos comete un error tan evidente que te preguntas cómo aún no se ha dado cuenta de su inminente destino.
Entonces, ¿quién está en problemas? Tómate cinco segundos, visualiza la escena e intenta identificar al culpable. Te advierto, puede que no sea tan obvio como parece…
Una lógica irrefutable: ¿quién está en peligro?
Análisis de la situación:
Un niño está serrando la rama… sobre la que están sentados. Mala idea, ¿verdad? ¡Pronto se caerán!
Otro corta una rama, pero está a salvo en otro lugar. Quizás un error, pero no fatal.
Un tercero no parece estar en peligro inmediato. Una pasividad que podría costarle caro.
El último observa la escena… sin reaccionar. ¿Son los más listos o simplemente indiferentes?
La verdadera pregunta es: ¿quién comete el mayor error?
La respuesta: una decisión que marca la diferencia
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