La minifalda es una de esas prendas icónicas que trasciende décadas sin desaparecer del todo. Asociada desde hace mucho tiempo a la juventud, regresa con frecuencia, incluso en colecciones diseñadas para mujeres mayores de 50 años. Entonces, ¿vale la pena atreverse a usar minifalda a esta edad? La respuesta es simple: sí, siempre que la elijas con cuidado y la lleves bien.
La minifalda: un clásico atemporal
Inventada en la década de 1960, la minifalda ya simbolizaba la libertad y la emancipación femenina. Incluso hoy, encarna la audacia y la autoafirmación. A los 50, la pregunta no es “¿Tengo el derecho?”, sino “¿Cómo puedo adaptarla a mi estilo y figura?”. La moda no entiende de edad, pero es mejor saber cómo llevarla.