Muchos creen que la energĂa que puede tener cada persona es un mito, algunos seres humanos de tenerlos cerca sientes como transmiten un puñado de energĂa, mientras otros se sienten muy apagados, y la verdad es que existen una serie de habitos que pueden elevar tu energĂa, ordenar tus ideas y devolverte el enfoque sin promesas exageradas.
Lo primero que necesitas es trabajar tu entorno, mantén a mano solo lo necesario y dedica cinco minutos a recoger al finalizar. Este gesto libera atención y facilita retomar tareas con mås claridad.
Cuida tu energĂa: bebe agua regularmente y haz pausas breves para moverte. Prioriza horarios de sueño consistentes; dormir a la misma hora fortalece tu reloj interno y mejora el rendimiento.
Planifica lo esencial: elige tres tareas crĂticas al inicio del dĂa. Al limitar el alcance, evitas querer abarcarlo todo y no cerrar nada. Cada vez que completes una, reconoce el avance; ese refuerzo mantiene la motivaciĂłn.
Protege tu atenciĂłn: silencia notificaciones no urgentes y trabaja en bloques de 25â40 minutos, seguidos de un descanso corto. Este ritmo favorece la calidad y reduce la fatiga mental.