Cuando escuchamos mencionar la palabra colonoscopía, muchos nos ponemos nerviosos de inmediato. Ya sea por miedo, desconocimiento o vergüenza, la realidad es que este procedimiento médico tiene una fama que no se merece.
Pero si por alguna situación de salud tu médico te la recomienda, hay algo que deberías decirle primero… y no es el típico “¡No me la voy a hacer!”. Es algo más inteligente: “¿Por qué me la estás indicando y qué esperas encontrar?”
La realidad es que es más el temor popular por desconocimiento que el mismo procedimiento, muchos no saben qué esperar. Pero la verdad es que esta se realiza con sedación, no sentirás dolor, su duración va entre 20 y 45 minutos y la verdad es que realizarla puede salvarte la vida.
Si estás en riesgo de salud o eres mayor de 45 años, antecedentes familiares y tienes síntomas que requieran que te hagas esta prueba puede marcar la diferencia entre una vida sana y una enfermedad silenciosa. Así que si tu médico te la indica, antes de negarte, hazle preguntas:
– ¿Qué síntomas te llevan a solicitarla?
– ¿Qué pasaría si no me la hago ahora?
– ¿Es la única opción o hay pruebas alternativas?